lunes, 28 de septiembre de 2026

 


CON UN LENGUAJE RESPETUOSO Y MESURADO SE APORTA

A LA PAZ EN COLOMBIA

Por: Nabonazar Cogollo Ayala

 

Apreciados compatriotas: duele el alma con dolor de patria ver cómo los agravios, los insultos y los ataques personalistas han ido tomando el lugar del argumento respetuoso, sano y equilibrado en los diversos foros políticos y comunitarios del país. Con discursos de odio no se hace patria, antes, por el contrario. Las frases explosivas, los triunfalismos hirientes y menoscabantes, las descalificaciones, las burlas, el sarcasmo y la ironía son las semillas del desconocimiento y negación del otro. Caldo de cultivo para la violencia en sus más pavorosas formas. Es reconfortante asistir a una exposición respetuosa, pausada, mesurada y serena, no importa de qué orilla política sea, levantada sobre hechos fehacientes y no sobre supuestos, generalizaciones o proyecciones hipotéticas.

Lo importante ha de ser siempre el mejor interés para Colombia y todos los colombianos, con el mayor criterio de inclusión posible. No es lo deseable que se busque anonadar al otro porque es mi contradictor político. En las reglas de la democracia unos gobiernan por decisión del electorado, otros, se van a la oposición; pero unos y otros han de regirse siempre por la ecuanimidad y armonía; jamás por los excesos que menoscaban la paz y redundan en la debilidad del Estado y sus instituciones.

Colombianos, honremos siempre y en todo momento en nuestras actuaciones el amor por el país. No llevemos la confrontación hasta los extremos que debilitan al país mismo, porque en esos casos nadie gana, todos perdemos. ¡Tenemos el país más bello del mundo! Hagámonos dignos y merecedores de él.

28/09/2926


viernes, 10 de abril de 2026

EL MATONEO NO ES NUEVO... SOLO QUE AHORA SE VE MÁS (artículo)


EL MATONEO NO ES NUEVO... SOLO QUE AHORA SE VE MÁS 

(artículo)

Por: Nabonazar Cogollo Ayala 

El matoneo (mal llamado "bullying") no es nuevo, solo que ahora es más visible. No lo justifico por ningún motivo, pero al menos hoy en día ya se empieza a hacer algo al respecto. Porque 20, 30, 40 y más años atrás, las directivas escolares miraban hacia otro lado, en el entendido que ese problema quizás no le atañía al colegio solucionarlo, sino a cada cual; máxime cuando los picos de agresión se daban fuera del colegio. Recuerdo que hacia 1985, asistimos con mis compañeros y otros tantos alumnos a ver cómo dos estudiantes de grado séptimo (segundo bachillerato en esa época) se daban puños en un solar cerca del colegio. La “solución” a las diferencias entre los dos querellantes fue deleite y espectáculo gratuito para el resto de la comunidad educativa. ¿Aquello fue realmente solución? Nunca lo supimos. Pero el asunto murió allí, al parecer, porque en las reuniones habituales de disciplina en el colegio nunca se tocó ese tema. El matoneo no solamente lo perpetraba el clásico acosador, abusivo e intimidador. Hubo ocasiones en que uno que otro profesor también secundó eso, tomando parte en acciones de burla o repitiendo motes o apodos infamantes. Cuando eso se dio, se estaba avalando la conducta agresiva e intimidante. Vi y viví también casos de matoneo en la primaria, el bachillerato y hasta en la universidad. En esta última era común el mote de “cerrado, bruto, estúpido…” que una que otra vez salía a bailar en clases, para aplastar al que cuestionaba o decía no entender algo. Y también hubo docentes que avalaron esas actitudes, con risas, sorna, silencio o indiferencia. Los tiempos han cambiado y ahora ya el matoneo no es minimizado o mirado de soslayo… ¡Gloria a Dios! Porque los que pasamos de los 40 años, en su gran mayoría, somos sobrevivientes de una que otra forma de matoneo en lo que fuera nuestra vida académica. No más matoneo, no más intimidación, no mas humor agresivo. La nueva sociedad debe ser más justa y tolerante. Todos debemos aportar a ese gran objetivo de la ética social.

 NABONAZAR COGOLLO AYALA