CON UN LENGUAJE RESPETUOSO Y
MESURADO SE APORTA
A LA PAZ EN COLOMBIA
Por: Nabonazar
Cogollo Ayala
Apreciados compatriotas:
duele el alma con dolor de patria ver cómo los agravios, los insultos y los
ataques personalistas han ido tomando el lugar del argumento respetuoso, sano y
equilibrado en los diversos foros políticos y comunitarios del país. Con
discursos de odio no se hace patria, antes, por el contrario. Las frases
explosivas, los triunfalismos hirientes y menoscabantes, las descalificaciones,
las burlas, el sarcasmo y la ironía son las semillas del desconocimiento y
negación del otro. Caldo de cultivo para la violencia en sus más pavorosas
formas. Es reconfortante asistir a una exposición respetuosa, pausada, mesurada
y serena, no importa de qué orilla política sea, levantada sobre hechos
fehacientes y no sobre supuestos, generalizaciones o proyecciones hipotéticas.
Lo importante ha de ser
siempre el mejor interés para Colombia y todos los colombianos, con el mayor
criterio de inclusión posible. No es lo deseable que se busque anonadar al otro
porque es mi contradictor político. En las reglas de la democracia unos
gobiernan por decisión del electorado, otros, se van a la oposición; pero unos
y otros han de regirse siempre por la ecuanimidad y armonía; jamás por los
excesos que menoscaban la paz y redundan en la debilidad del Estado y sus
instituciones.
Colombianos, honremos siempre y en todo momento en nuestras actuaciones el amor por el país. No llevemos la confrontación hasta los extremos que debilitan al país mismo, porque en esos casos nadie gana, todos perdemos. ¡Tenemos el país más bello del mundo! Hagámonos dignos y merecedores de él.
28/09/2926






